El budismo

El budismo ¿Qué es el budismo?

Más que una religión o una mera filosofía, el budismo es un conjunto de ideas y métodos que llevan a la liberación del individuo de sus peores opresores: el odio, la codicia y la ignorancia, ayudándolo a aprovechar su vida al máximo. El budismo invita a reconsiderar las ideas preconcebidas sobre la religión.

 

Se ocupa de las verdades que van más allá de lo puramente racional, revelando una visión trascendental de la realidad que en su conjunto sobrepasa todas las categorías usuales de pensamiento. El camino budista es una forma de entrenamiento espiritual que con el tiempo lleva a una comprensión directa y personal de dicha visión trascendental. El Budismo es un camino de enseñanzas prácticas. Las prácticas Budistas, tales como la meditación, son un medio para que uno mismo se transforme, desarrollando las cualidades de consciencia, bondad y sabiduría.

 

La experiencia desarrollada dentro de la Tradición Budista durante miles de años creó un recurso incomparable para aquellos que desean seguir un sendero de desarrollo espiritual. El Budismo nos enseña cómo solucionar nuestros problemas y dificultades así como por comprender y prevenir las causas a partir de las cuales se originan, que son el deseo y el apego (egoísmo)

 

La palabra Buda es un título o un epíteto y no un nombre. Significa “alguien que está despierto” en el sentido de haberse “despertado a la realidad”. El título describe el logro de un hombre llamado Siddharta Gautama, quien vivió hace 2,500 años en el norte de la India. Cuando tenía 35 años, después de largos años de esfuerzo, logró la Iluminación al estar en una profunda meditación.

 

Durante los restantes 45 años de su vida viajó por gran parte del norte de la India, diseminando su enseñanza del sendero hacia la Iluminación. Su enseñanza se conoce en el Oriente como el Buddha-Dharma – “la Enseñanza del Iluminado”. Viajando de lugar a lugar, el Buda enseñó a numerosos discípulos, muchos de los cuales lograron también este estado de Iluminación. Ellos, a su vez, enseñaron a otros y de este modo una cadena ininterrumpida de enseñanza que continua hasta el día de hoy.

 

El Buda no era un Dios ni profeta de Dios, tampoco se declaró como un Ser divino. En el Budismo no existe el concepto de un Dios creador. El Buda fue un ser humano quien, a través de esfuerzos tremendos, se transformó y trascendió su limitación humana creándose en él un nuevo orden de Ser: Un ser Iluminado.

 

El estado de Iluminación que alcanzó tiene tres facetas.

 

1) Es un estado de “Sabiduría”, de ver las cosas como realmente son.

2) Es una fuente de “Compasión” o Amor que se manifiesta en una actividad constante para el beneficio de todos los seres.

3) Y es la liberación total de las energías de la mente y cuerpo para que estén al servicio de la mente plenamente consciente. Este concepto de la Iluminación no se conoce en Occidente donde tenemos limitados entendimientos de la capacidad espiritual que la vida ofrece. Algunos estudiosos la interpretan en un sentido humanístico como llegar a ser un humano ético y con cualidades morales, careciendo de un orden espiritual. Otros entienden la meta en términos de un dios mas allá de todo y creador de las cosas, la meta en este caso sería comunión o unión con él.

 

El budismo se desarrolló a partir de las enseñanzas difundidas por su fundador Siddhartha Gautama, alrededor del siglo V a. C. en el noreste de la India. Inició una rápida expansión hasta llegar a ser la religión predominante en India en el siglo III a. C. En este siglo, el emperador indio Aśoka lo hace religión oficial de su enorme imperio, mandando embajadas de monjes budistas a todo el mundo conocido entonces. No será hasta el siglo VII d.C. cuando iniciará su declive en su tierra de origen, aunque para entonces ya se habrá expandido a muchos territorios. En el siglo XIII había llegado a su casi completa desaparición de la India, pero se había propagado con éxito por la mayoría del continente asiático.

 

El budismo ha ayudado en la difusión del lenguaje y la adopción de valores humanistas y universalistas. Es una filosofía importante en Asia donde se encuentra presente en la totalidad de sus países. Desde el siglo pasado se ha expandido también por el resto del mundo. Al carecer de una deidad suprema pero mostrar a la vez su carácter salvífico y universalista, ha sido descrita también como fenómeno transcultural, filosofía o método de trasformación.

 

En el transcurso de su larga historia, el budismo se extendió a todos los países de Asia. Allí donde aparecía, la interacción entre la cultura indígena local y las nuevas enseñanzas que provenían del Buda causaban profundos efectos en las dos. En muchos casos el budismo dio lugar a un renacimiento cultural en estas culturas a las que llegaban. En algunas situaciones, como ocurrió en el Tibet, se convirtió incluso en heraldo de la cultura. A medida que el budismo se extendía, experimentaba a su vez cambios y llegaba a  adaptarse a las circunstancias culturales específicas de cada zona, esto para así poder expresar sus principios directamente.

 

Así, actualmente distinguimos los budismos de Sri Lanka, Tailandia, Birmania, Vietnam, Camboya, Laos, Nepal, Tibet, China, Mongolia, Rusia y Japón (incluso algunos historiadores creen, a partir de recientes hallazgos arqueológicos importantes, que países de medio oriente tuvieron también en su historia un periodo budista), y dentro de estos podemos observar una amplia y desconcertante variedad de tradiciones, escuelas y subescuelas. La pregunta que surge es cuál, de entre todo este abanico, es el verdadero budismo y a su vez qué tienen en común todos estos enfoques diferentes.

 

El budismo es en número de seguidores una de las grandes religiones del planeta. Contiene una gran variedad de escuelas, doctrinas y prácticas que históricamente se han clasificado en budismo Theravāda, Mahāyāna y Vajrayāna.

 

Estas son las Cuatro Nobles Verdades proclamadas por el Buda en su primer sermón y representan los pilares de la enseñanza budista:

 

Todo en la vida es dolor.

El origen del dolor es la ignorancia que causa el apego.

Hay un camino para dejar el dolor.

 

Este es el camino de los 8 Senderos

1) Entendimiento correcto.

2) Pensamiento correcto.

3) Hablar correcto.

4) Acción correcta

5) Forma de vida correcta.

6) Esfuerzo correcto.

7) Atención correcta.

8) Concentración correcta.

 

Normalmente buscamos la solución a los problemas en las circunstancias externas, mientras que Buda nos enseña a buscarlas dentro de nosotros mismos. El enseñó cómo nuestros sentimientos de insatisfacción surgen de nuestros estados mentales negativos, principalmente el enojo, el apego y la ignorancia, y también ofreció los métodos para eliminarlos, a través de practicar  la generosidad, la compasión, la sabiduría y otros estados mentales positivos.

 

Cultivando estas cualidades podremos descubrir un estado de paz y fortaleza interior. Buda enseñó que todo lo que existe es impermanente y que no se puede encontrar la felicidad duradera en la ignorancia que produce el samsara (Es el ciclo infinito de nacimiento y muerte en el cual todos los fenómenos están en continua transformación por la ignorancia; es el mundo del sufrimiento.

 

El budismo considera el Samsara como lo opuesto del Nirvana o Iluminación El Samsara es visto como mera ignorancia de la verdadera naturaleza del ser,  lo que lleva a la confusión de creer que el cuerpo es el verdadero yo., la ignorancia del yo espiritual. El camino a la Nirvana (Iluminación) es eliminar el deseo, lo cual es la causa del sufrimiento.

 

El deseo no es eliminado ni por satisfacción ni por la mortificación, sino por el Camino Mediano del Sendero de Ocho Pasos.

 

 

 

 

 

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