El Lapislázuli

El lapislázuli es la piedra de la sabiduría, de la verdad, de la integridad y de la iluminación. Su composición puede variar pero básicamente es un silicato cálcico (que le da el color azul). Su base es la lazulita, con oclusiones blancas de calcita y doradas de pirita.
 
Es de color azul profundo. Es el resultado de la transformación de caliza en mármol y de hierro, hecho que hace que aparezcan inclusiones de pirita dorada. El lapislázuli es una piedra semipreciosa que en sus calidades más altas es bastante cara, el mejor lapislázuli es de Afganistán y tiene un color azul muy saturado y fuerte y no presenta casi inclusiones o manchas blancas de cuarcita.
 
El lapislázuli chileno es bastante más barato y tiene muchas manchas de cuarcita. Cabe mencionar que es muy importante que la piedra que uséis tenga pequeñas manchas o inclusiones de color metálico que son pequeños cristales de pirita que están incrustados en la piedra. Si no tiene inclusiones o trazas de pirita la probabilidad de que no sea lapislázuli es altísima y lo más seguro es que sea una sodalita, (que es una piedra muy parecida pero sin inclusiones de pirita), una imitación sintética o una piedra blanca teñida.
 
Esto no influye en sus propiedades espirituales, pero en joyería es muy importante y una persona que quiere comprar un buen collar de lapislázuli se puede llevar un desengaño, pasados unos años, el tinte empieza a palidecer y nuestro collar de primera se convierte en un collar de peor calidad.
 
Cabe mencionar que el lapislázuli es una gema que se consigue con facilidad en joyería, pero hasta hace poco la demanda de esta piedra era casi nula y ahora se empieza a pedir más. El lapislázuli es un protector contra los ataques psíquicos externos, establece relaciones de amor y amistad, y ayuda a expresar los sentimientos y emociones. Piedra Yang, es un importante activador de energía.
 
El lapislázuli comparte con la turquesa la distinción de estar entre las gemas más apreciadas de antiguas civilizaciones. Era ya conocido entre los egipcios hace más de 3.000 años, que lo consagraron a la diosa Isis y lo utilizaban para tallar con él escarabajos sagrados y elementos ornamentales, como las tiaras y pectorales de los faraones y sus favoritas. Estos ornamentos se dividían en dos categorías: los que tallaban en piedras auténticas y eran utilizados por las castas superiores y los que se hacían con polvo prensado de la misma piedra, destinado a personas más humildes.
 
Los babilonios, persas y sumerios llevaban consigo pendientes de lapislázuli para mantenerse cerca de la divinidad, mientras que los griegos lo consagraron a Venus y los paleocristianos a la Virgen María. Durante el Renacimiento Italiano, los pintores lo utilizaban mezclado con sustancias oleosas para preparar el célebre color azul ultramar, a diferencia del también conocido azul de Prusia, que se hacía a partir de la azurita, muy común en Europa. La diferencia en los términos sugería que la primera de las piedras provenía de lejos, mientras que el azul de Prusia tam­bién se conocía como citramarino, es decir, “de este lado del mar”.
 
El lapislázuli fue también una de las razones de los viajes de Marco Polo hacia la India, China y el Tíbet, hasta que finalmente lo halló a orillas del río Dana Amón, en la región oriental del Afganistán. Algunos autores sostienen que de allí provienen los términos lapislázuli y lazulita: del persa la-chuard (zafiro) o del árabe lazurd, precursor de las palabras españolas azur o azul.
Tiene infinitas asociaciones con reyes y reinas. En la antigua Sumeria, la piedra estaba íntimamente asociada con las deidades en general. Al llevarla, su dueño tenía el potente poder mágico de una deidad, pues la piedra contenía la fuerza detrás de toda divinidad. Algunos decían que contenía el alma de la deidad, que se “regocijaría en su sueño”. Era un elemento popular para fabricar los sellos cilíndricos en Sumeria.
 
Estos eran piedras pequeñas y redondas esculpidas con imágenes de deidades y sus símbolos. Los sellos cilíndricos se usaban como “firmas” presionando la piedra grabada sobre los documentos de arcilla húmeda, y eran apreciados como amuletos y talismanes.
 
Se usa para dolores de cabeza, fiebre, inflamaciones (sobre todo de garganta), también para limpieza de pulmones, bazo y glándulas endocrinas, pero su función, más que curativa, es la de penetrar y profundizar, por lo que requiere que se acompañe por algún cristal curativo acorde con la dolencia a tratar (como malaquita, cuarzo rosa, rodocrosita, sanguinaria, etc.). Alivia el insomnio y el vértigo. Reduce la presión sanguínea. Amplifica el pensamiento estimulando las facultades mentales superiores.
 
Favorece en especial la comunicación. Deshace bloqueos mentales subconscientes, elimina emociones negativas, conectando la mente consciente con la intuitiva, ayudando a encontrar sus propias fuentes energéticas y eliminando a través del cuerpo etéreo los bloqueos traumáticos que puedan surgir en ese proceso. Potencia el pensamiento creativo. Libera el estrés atrayendo paz y serenidad, liberando bloqueos en el chakra laríngeo por emociones reprimidas que causan dificultades en la garganta o en la comunicación.
 
Ayuda a revelar la verdad interna y a afrontar la verdad. El Lapislázuli puede ayudarnos a clarificar nuestros pensamientos cuando nos sentimos rodeados del caos. De esta manera puede guiarnos en la toma de decisiones o simplemente en la organización de ideas o planes. Su energía también influye sobre el embotamiento mental ayudándonos a despejarlo.
 
Nos ayuda a tomar consciencia de nuestros verdaderos problemas y nos da pistas para saber cómo solucionarlos. También es un cristal comunicador de manera que resulta imprescindible cuando sabemos que vamos a tener que hablar mucho y bien como en un examen, una entrevista de trabajo, etc. Al margen también puede ayudarnos a expresarnos correctamente y a armonizar nuestros pensamientos con nuestra palabra. Esto es especialmente útil en aquellas personas que por su timidez no son capaces de hablar como quisieran.
 
Lapislazuli

 

Be Sociable, Share!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies