El simbolismo místico del Tarot

TemplanzaEl simbolismo místico del Tarot describe el curso de nuestra vida y engloba todas las experiencias arquetípicas que podemos encontrar. Esos símbolos encierran todos los secretos de la mente y de los sentimientos. Y algunos llegan a afirmar que ellos comprenden todos los secretos del universo. Comprender los misterios de la simbología asociada al Tarot es penetrar en el misterio de nuestra propia vida y descubrir lo que cada uno lleva en sí mismo en el presente y en el futuro.

Breve guía simbólica de los Arcanos Mayores

EL MAGO: Un varón tras una mesa en la que hay varios objetos. Cada uno de ellos tiene su simbolismo. El cuchillo es el poder, las monedas y las vasijas representan la fortuna al descubierto, o encubierta. El sombrero se refiere al número ocho, símbolo del infinito en horizontal y vinculado a HERMES TRIMEGISTO, el tres veces grande de los griegos y al mismo tiempo con el dios Thot egipcio, al que se le atribuye la creación del Tarot. La vara que sostiene en la mano, representa la transmutación de la materia. Por ello es un hombre que puede lograr cuanto desee.

LA SACERDOTISA: Una mujer sentada en un trono con un libro entre las manos: simboliza la sabiduría. El trono es la posesión como reino absoluto. Es el símbolo de la perfecta verdad. El manto que le cubre el pelo simboliza un rango elevado. Es la comprensión de las cosas pero no la realización de estas.

LA EMPERATRIZ: Una mujer sentada en un trono con dos alas en su espalda, un cetro en una mano y en la otra un escudo, tiene la mirada fija. El cetro y el trono representan la autoridad, las alas la libertad de acción. Porque la Emperatriz está en una situación privilegiada. El escudo es la fuerza, significa el poder. Simboliza la autoridad y la libertad de acción.

EL EMPERADOR: Un varón sentado con las piernas cruzadas, con su mano derecha sostiene un cetro. De ceño fruncido y ropaje ostentoso. Simboliza básicamente el poder, el orgullo, la soberbia y la autoridad. En actitud vigilante que se refleja en sus piernas cruzadas.

EL SUMO SACERDOTE: Un hombre de edad avanzada con un sombrero eclesiástico y un cetro en la mano izquierda. La mano derecha, levemente alzada y dos personas que le escuchan. Simboliza la enseñanza, el diálogo que subiere prudencia por la edad y la sabiduría. El cetro en la mano izquierda no representa el mando, sino el reservarse para actuar en un futuro.

LOS ENAMORADOS:  Un hombre y una mujer cogidos del brazo son los elegidos por el destino. El hombre que les habla simboliza al ser que tienta la pureza. Desde arriba, Cupido les apunta con una flecha, simboliza el amor y la pasión. Algunos tratados antiguos, aluden a la ambivalencia de la carta, la pureza y la tentación: dos caminos.

EL CARRO: Un hombre con corona y un cetro en su mano derecha, subido en un carro del que tiran dos caballos. Simboliza al hombre que ha conquistado el triunfo. La corona es el rango que ostenta, el cetro su autoridad, el carro la rapidez en la conquista y los caballos el dominio del hombre que anhela más poder.

LA JUSTICIA: Una mujer sentada entre dos pilares que son las fuerzas positivas y negativas, sostiene una balanza, representa el equilibrio. En la mano derecha, una espada que simboliza el poder de influir sobre las resolución de las cosas, el bien y el mal. Es el poder de decidir lo que es justo. La imagen femenina es símbolo de comprensión, así como la espada es símbolo de la lucha.

EL ERMITAÑO: Un anciano cubierto con una túnica, con su mano derecha sostiene una lámpara, y su mano izquierda se apoya en una vara que es su vínculo con el mundo. La túnica es su protección y la lámpara ilumina su camino. La protección, según la tradición, podría ser el ocultismo, y la luz su guía, aunque también puede referir a la Iglesia como protección y a Dios como la luz. El Ermitaño es inteligente, pero sus pensamientos sólo los pueden entender unos pocos.

LA RUEDA DE LA FORTUNA:Una rueda que gira por la acción de una manivela y tiene a ambos lados dos figuras y en la parte superior una esfinge, indica el equilibrio de la fortuna; la figura de la derecha simboliza la desgracia y la involución, mientras que la de la izquierda se identifica con el éxito. La Rueda de la Fortuna en su totalidad simboliza lo eterno, que no cambia pero se renueva. Porque “Lo que es arriba es abajo.”

LA FUERZA: Una mujer abre las fauces de un animal, con una expresión en el rostro de mínimo esfuerzo. El animal representa las tentaciones que están controladas por la mujer. El sombrero es el símbolo del infinito, la forma de ocho en horizontal es la misma que en la carta del Mago.

EL COLGADO: Un joven está colgado de un pie, la otra pierna descansa sobre sí misma señalando la izquierda (el pasado). Representa las ataduras de la vida que impiden volver hacia el pasado y caminar hacia el futuro. La pierna que señala el pasado representa la nostalgia del ayer al que desearía regresar y no es posible. Está cabeza abajo y casi roza el suelo, representa la obligada conciencia de la realidad. La cara tiene una expresión burlona y en ella refleja el dolor de ese estado de TRANSICIÓN.

LA MUERTE: Un esqueleto, con una leve envoltura en la cabeza, y una guadaña en las manos. El esqueleto simboliza el desprendimiento  de la carne que conlleva la transformación hacia el más allá, se refleja en esos ojos penetrantes de la muerte. La guadaña siega todo cuanto encuentra a su paso con la destrucción que ello comporta. La envoltura de la cabeza simboliza lo poco que queda del pasado terrenal.

LA TEMPLANZA: Un ángel con dos ánforas en las manos deja fluir un líquido de un ánfora a otra. El ángel es el símbolo de la divinidad y el autodominio. El agua es la corriente de la vida y el equilibrio de ésta. Las ánforas son el instrumento que utiliza el ángel para gobernar el transcurrir de la vida y favorecer su curso armónico.

EL DIABLO: Un ser alado con una antorcha en su mano personifica el mal, el egoísmo: es el diablo. Está encumbrado entre dos figuras unidas entre si; este vínculo encarna los defectos que nos arrastran pero la atadura se puede deshacer. La antorcha es símbolo de destrucción. Las dos figuras simbolizan las tentaciones terrenales que amenazan a la humanidad.

LA TORRE: Una torre con un tejado en forma de corona a punto de desmoronarse, es atravesada por la fuerza divina. De ella caen unas figuras. La torre simboliza LA TORRE DE BABEL, desde donde se pretendió llegar hasta Dios. La destrucción de la torre representa el aniquilamiento del pasado y las figuras se precipitan al futuro, sin control alguno y de forma inesperada. Es el cielo que marca la ley a los hombres y éstos no pueden ignorarla.

LA ESTRELLA: Una mujer arrodillada en la tierra, sostiene con sus manos dos vasijas que vierten agua, un conjunto de estrellas la protegen. La mujer tiene el rostro confiado que representa la esperanza; el agua, las nuevas ideas y la fecundidad; las estrellas, el destino, que anuncian su llegada en el momento justo. El escaso paisaje que se halla a su espalda representa las pocas debilidades que acompañan su pasado.

LA LUNA: La luna es adorada por dos perros y un cangrejo se esconde bajo la tierra. La luna atrae a los perros; simboliza su dominio sobre el hombre. El cangrejo se esconde para poder engañar al despistado mortal que se pasea a la luz de la luna y poderle así morder. Es el engaño (la cara oculta de la luna).

EL SOL: Un sol radiante ilumina a dos niños semidesnudos que están juntos. El sol protege a los niños y éstos, en su desnudez, reflejan que no tienen nada que ocultar. Es la protección de su inocencia. El muro de detrás son las penalidades superadas, ya que hay perjuicios. Es la luz que prevalece como todo protegiendo la Tierra, es EL SOL.

EL JUICIO: Un ángel hace sonar una trompeta y es escuchado por tres figuras que están  con las manos entrelazadas alrededor de una tumba. Las figuras simbolizan la voluntad de renacer, y el ángel sobre ellas les reclama para juzgar sus acciones terrenales. La tumba representa aquello que ha dejado de existir.

EL MUNDO: Una doncella rodeada por una guirnalda. En su mano izquierda sostiene una  vara. En los ángulos de la carta están los cuatro elementos cósmicos. La aureola simboliza el poder dominando a través del esfuerzo personal. La vara es el equilibrio alcanzado y las figuras a cada uno de los lados, simbolizan todas las cartas, es decir, toda la evolución (aire, agua, tierra, fuego).

EL LOCO: Un joven que lleva un hatillo y que mira hacia delante sin prestar atención al perro que le muerde. Su actitud significa que ya n o existen ataduras con nadie y por eso se va; es aventurero y feliz. Los perros representan la gente que quiere retenerlo, representan las cadenas del pasado que ya están  rotas. El bastón es su único vínculo con el mundo terrenal

 

 

 

El simbolismo místico del Tarot

 

 

 


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