El Sistema Floral de Bach
Fue descubierto por el Dr. Edward Bach, famoso médico homeópata de la década de los treinta. Su objetivo fue, en base a su propia experiencia, encontrar un sistema natural y sencillo mediante el cual, las personas pudieran alcanzar y mantener su bienestar emocional. Para ello, en su continuo contacto con la Naturaleza, se dedicó a observar cómo las flores de ciertas plantas y árboles eran capaces de influir en su estado de ánimo.
Como fruto de sus minuciosas observaciones y de sus trabajos de investigación y experimentación, llegó a la conclusión de que existían 38 flores de especies distintas con las que se cubría la totalidad del espectro de las emociones humanas o los distintos estados de ánimo.
Cada flor presenta la capacidad de cambiar el estado de ánimo negativo de una persona, de forma que en un estado anímico negativo, la flor correspondiente actúa devolviendo el equilibrio emocional a la persona, al mismo tiempo que potencia su correspondiente aspecto positivo.
Para poder obtener y usar esta capacidad reequilibradora de las flores, desarrolló un creativo sistema de elaboración nuevo, sencillo y natural. Mediante su intuición, descubrió que llenando de agua de manantial un bol de vidrio, cubriéndolo con las flores y dejándolo al sol, la energía de la flor se transmitía al agua y se pontenciaba con el sol. En algunos casos, sobretodo en períodos menos soleados o con las flores que florecen a principios de la primavera, cuando los rayos solares no son todavía suficientemente potentes, utilizaba otro método que consistía en someterlas a una ligera de cocción para captar de esta forma su energía. En ambos casos, al agua de manantial impregnada con la energía de las flores, se le añadía brandy para garantizar su conservación siendo entonces utilizada para confeccionar los Remedios Florales de Bach.


Es una carta de poder, creatividad, habilidad, confianza en uno mismo y autocontrol. En algunos casos, su propósito es informar al consultante que debe prestar atención a los asuntos pendientes y terminar todas las empresas que haya iniciado. Invita a no dispersar las fuerzas en proyectos irrealizables. 
