El Tarot y los 4 elementos

El Tarot y los 4 elementos Los cuatro elementos se consideran como cuatro principios básicos de la vida. Son el Fuego, el Agua, el Aire y la Tierra, estos son los elementos que encontramos en prácticamente todas las tradiciones religiosas o espirituales, también en la alquimia occidental. Los cuatro elementos representan únicamente una forma de dividir la materia primordial de la creación que se ideó durante tiempos arcaicos y se estudió durante la Edad Media. Cada uno de los cuatro elementos representa un factor de vital importancia ante cualquier tipo de acción humana, incluida la acción del pensamiento. El conocimiento de los elementos aporta información que ayuda en la vida de cualquier persona; el dominio de los elementos propicia la facultad de la práctica mágica.

Son así solo analogías del funcionamiento de la natura, tanto de la que nos rodea, como de la interna, que en un amplio sentido nos construye y nos dirige. Estos pueden aplicarse a todas las cosas mediante principios de similitud y analogía. C.G. Jung permitió una comprensión moderna de estas categorías desarrollando un sistema en el cual los elementos corresponden a cuatro funciones básicas de la psique humana.

Los cuatro elementos fueron relacionados con el ser humano por sabios antiguos como Pitágoras así como Jung, de la siguiente forma;
Fuego: Dentro del elemento fuego juegan en la realidad fuerzas como el odio y el egoísmo, y, en su aspecto positivo, la disposición energética que permite obrar, llevar a la práctica los proyectos y dirigir la vida propia.

Agua: En el elemento agua encontramos el por qué nos dejamos llevar en ocasiones por nuestros impulsos primarios, y también, al compararlo con el elemento fuego, menos sólido, nos encontramos el porqué de que en ocasiones nuestros proyectos no lleguen a dar resultado… cuando el agua actúa en la vida personal, suele transformarse en una fuerza imparable, nada objetiva, y que puede conducir a cualquier tipo de resultado (positivo o negativo) si no es correctamente conducida durante su acción.

Tierra: Es el elemento que coexiste en lo creado, en lo manifestado, en lo que ya no debe ser movido, en lo existente. Elemento que frena al agua y que se deja manipular por el fuego. Es un elemento difícil de mover, y una de las manifestaciones de la realidad en que más influye este elemento es la economía, tanto en cuestión de dinero como en cuestión de propiedades.

Aire: El aire transforma en el elemento más importante por tratarse precisamente de aquél en el que se forman, transcurren e intentan abrirse paso las ideas. Los inicios de cualquier intento de creación, transformación o dirección para con el resto del mundo… el origen del pensamiento.

Podríamos hacer un esquema de cómo unos elementos actúan sobre otros:
Fuego es el resultado de la intención del Aire, y en su intento de manifestación, transforma a, y es controlado por el Agua. Agua es resultado de la acción del Fuego, y en su proceso de transformación, se opone o trabaja acorde con la Tierra. Tierra es el resultado de la transformación producida por el Agua, y es también el elemento por el cual se rigen las acciones del Aire. Aire es producto de la observación de la Tierra, y es el inicio de cualquier movimiento, que dirige la acción del Fuego.

Los Cuatro Elementos, son así, una forma de dividir las acciones del cosmos, de la naturaleza, y del ser humano para su estudio y comprensión.

Un tarotista debe comprender y manejar los significados de los elementos, ya que cada carta del Tarot lleva implícita una influencia de cada uno de ellos. En el Tarot la influencia de los elementos también está muy presente, sobre todo en los 56 arcanos menores, cuyos palos; bastos, copas, espadas y oros, se corresponden con cada uno de los elementos.

Los bastos corresponden al elemento Fuego, por lo que su presencia en un tiraje hablará de iniciativas y proyectos, de actividades y trabajo, de voluntad y decisión, de competencias y negociaciones.

Las copas están en correspondencia con el elemento Agua, y en esta línea de analogía, su presencia en un tiraje, estará haciendo alusión a los sentimientos, el amor, los deseos, las emociones, la amistad, la inspiración y la creatividad.

Las espadas corresponden al elemento Aire, y su presencia en un tiraje hablará de estudios y formación, de diálogos y discusiones, de cortes y separaciones, de progreso y evolución, de esfuerzo y superación personal, y también, de altibajos de salud.

Los oros están en correspondencia con el elemento Tierra. Y su presencia en un tiraje estará relacionada con los bienes y placeres materiales, las ganancias y el poder económico, el reconocimiento social, el dinero y los beneficios, el mundo empresarial, los resultados prácticos, las negociaciones y también las pérdidas, fracasos y robos.

El Tarot y los 4 elementos


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