La malaquita

La malaquitaLa malaquita es un mineral frecuentemente utilizado en joyería por su intenso color verde. Formada por vetas de diferentes tonalidades verdes que van del verde claro al verde oscuro, está compuesta por carbonato básico, hidratado de cobre verde malva, es un mineral blando y está catalogado como piedra semipreciosa. Su nombre deriva de la palabra griega malakos que significa “blando” y del término también griego malache que significa “malva”, aunque su color es verde intenso. Podemos encontrar una variedad de malaquita de color azul denominada azurita. La malaquita es una piedra poderosa que ahuyenta las pesadillas y los malos sueños, equilibra los desarreglos emocionales y situaciones de crisis.

Ha estado entre las favoritas de los reyes y nobles durante siglos, por creerse que el brillo de la gema era un fiel reflejo de la inteligencia de su poseedor. Por ello, los gobernantes asirios se hicieron incrustar piezas de malaquita en sus pectorales, al igual que los sacerdotes las llevaban en sus cetros. Se sabe que los generales griegos se ponían brazaletes o sortijas de malaquita al entrar en el campo de batalla para que la gema les inspirase las estrategias más idóneas. En la antigüedad, los romanos la utilizaban como talismán para protegerse del rayo, las caídas y los accidentes. También acostumbraban a atar a los vientres de las mujeres embarazadas lazos con un amuleto de malaquita, con lo que creían controlar los vómitos y los mareos, al tiempo que perseguían un parto menos doloroso. La tradición árabe asigna a la malaquita el poder de otorgar el don de la persuasión para allanar obstáculos en la consecución de un objetivo.

La malaquita amplifica las energías tanto las positivas como las negativas. Es una importante piedra protectora, y protege contra la radiación de cualquier tipo. Los especialistas en gemología mágica la prescriben especialmente en los casos de agotamiento mental, de tics nerviosos, de insomnio y para todos aquellos que les pueda perder su excesivo orgullo y quieran recibir un baño de humildad.

Se tiene por una poderosa piedra de fortuna, ya que se dice que su color verde oscuro absorbe la riqueza hacia su poseedor.
Sobre el corazón aporta equilibrio y armonía, y abre al amor incondicional. Simboliza la inteligencia y favorece la inspiración. En el juego amoroso, se dice que tiene la virtud de disipar los celos, de hacer volver a los amantes más huidizos o de ser bálsamo para los desengaños. Es el símbolo de la creatividad, es una de las piedras de la fortuna, él dinero, atrae riquezas(es vendida como la piedra del dinero) tiene excelentes propiedades que hacen que su portador goce de fortuna y poder, está indicada para el mal de ojo la envidia y los celos, cura las penas de amor y hace regresar a los amantes ausentes.

La malaquita ha de colocarse sobre la zona concreta a tratar. Puede utilizarse en cualquier parte del cuerpo y en cualquiera de los chakras, aunque su chakra principal es el del plexo solar. En caso de golpes y contusiones puede colocarse una pieza de malaquita sobre la zona dolorida con un apósito, en el caso de la diabetes se ha de colocar en la zona de la cintura. ¡No te olvides de recargarla después!
Es una gema poderosa que debe ser tratada con precaución, ya que es tóxica y solo debe ser usada en forma pulida, si se comprara en su estado natural evitaremos respirar el polvo que pueda desprender.

Hay muchos cristales y gemas que pueden potenciar el agua, al colocarlas en el interior de un vaso, para luego beber su contenido, al hacerlo las propiedades de la gema o cristal quedarían integradas en las moléculas del liquido elemento, siendo muy beneficiosas para el organismo. En el caso de la malaquita nos abstendremos de depositarla directamente en el vaso que deberemos ingerir. Si queremos beneficiarnos de las propiedades sanadoras de la malaquita, a través de la ingestión de agua, dispondremos de dos vasos, uno pequeño y el segundo más grande, en el segundo vaso introduciremos la malaquita, en el primero el agua, después el vaso pequeño lo dispondremos dentro del segundo vaso, y lo dejaremos una hora, transcurrido ese tiempo estará listo para consumir.

Para limpiar la malaquita, debemos tratarla con más cariño que con cualquier otra gema o cristal, no podemos sumergirla en sal, deberemos preparar una infusión de salvia y la dejarnos unos minutos, la secaremos y la cargaremos en una drusa (agrupación de cristales de cuarzo). De vez en cuando, le sacaremos brillo con unas gotitas de aceite.

La Malaquita


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