La obsidiana

La obsidianaLa obsidiana, llamada a veces vidrio volcánico, es una roca ígnea volcánica perteneciente al grupo de los silicatos. En realidad es lava fundida enfriada con tanta rapidez que no tuvo tiempo de cristalizar, y aunque lo parezca no es un mineral, porque no es cristalina. Es parecida al granito y la riolita. Su color es negro, aunque puede variar según la composición del verde muy oscuro al claro, al rojizo y estar veteada en blanco, negro y rojo. Tiene la cualidad de cambiar su color según la manera de cortarse. Si se corta paralelamente su color es negro, pero cortada perpendicularmente su color es gris. La obsidiana es una piedra que debido a sus cualidades físicas y energéticas (y también míticas y místicas) nos permite entrar en ese espectro de nuestro subconsciente para desvelar los contenidos reprimidos de lo femenino.

Con el inicio de los primeros pobladores de la Tierra, hace mas de 33,000 años, aparece la obsidiana como una piedra que ayuda al hombre para la sobre vivencia, el desarrollo de las culturas y como guía espiritual de los pueblos. Ya los romanos la utilizaban como herramienta de supervivencia y por las propiedades que se decía tenía: Capacidad de ordenar pensamientos y alejar de la cabeza ideas destructivas. Aparece como instrumento de apoyo para la cacería y captura de animales para la alimentación, la fabricación de instrumentos de defensa de los pueblos en las luchas y guerras, como instrumento estético para cortar el cabello, las telas, para la preparación de los alimentos, como instrumento de ornato y decoración, para la curación y las cirugías que se practicaban en el cuerpo humano y también como instrumento ritual de poder en culturas mesoamericanas como la teotihuacana, la mexica y la maya.

En el área médica, esta piedra fue utilizada para curar heridas, aplicando polvo de obsidiana, enfermedades como gota y artritis si se ingería como píldora -mezclada con pulpa de frutas-, y para la trepanación de cráneos y la mutilación de miembros, a manera de bisturí o cuchillo de cirugía. A nivel religioso, estaba el cuchillo sagrado de sacrificio “tecpatl”, con el que el gobernante se extraía sangre como ofrenda a las fuerzas deificadas de la naturaleza para legitimar su poder y ofrecerlo al dios Xipe Totec. Fabricaban artículos sagrados para los sacerdotes que sólo ellos podían utilizar como la máscara de obsidiana, los recipientes como la “osomatli” (la monita embarazada) que representa al dios de la lluvia Tláloc y el espejo de obsidiana que refleja al dios omnipresente, Tezcatlipoca.

La obsidiana es una piedra psíquica, ella nos puede mostrar aquellos aspectos ignorados, rechazados, negados y reprimidos por aquellas experiencias negativas y difíciles de admitir y que se guardan en esa profundidad negra de nuestro ser. Ella nos ayuda a penetrar en ese oscuro existir, donde con su negrura, nos enseña a ver la luz, donde con su profundidad nos permite llegar a dimensiones nunca alcanzadas desde nuestro ser, donde su capacidad de penetración llega a transformar aquellos contenidos rechazados de nuestra psique en sabiduría; “porque para poder subir, primero hay que bajar”. Es la energía que nos habilita de una forma segura, resguardada a través del rayo azul de protección del Arcángel Miguel y que se hace consciente para ver todas las partes rechazadas, o incluso talentos ocultos que residen en nuestro inconsciente y que para avanzar en nuestra vida han de emerger. La obsidiana de uso sanador debe de tener bajo contenido de inclusiones y no deben estar excesivamente hidratadas. Su contenido ferro-magnético la hace idónea para actuar a nivel del campo magnético humano, amplificando la energía del paciente.

Podemos conocer los atributos físicos y energéticos que esta piedra nos ofrece o nos sigue ofreciendo para nuestro equilibrio y nuestra curación. A nivel físico, debido a su capacidad de absorción (4) puede desinflamar y, por ende, liberar de múltiples dolores físicos como contusiones, inflamaciones por diversas causas, hinchazones en miembros e infecciones cuando es aplicada sobre la zona afectada. En ese aspecto, la obsidiana es una herramienta terapéutica valiosa, ya que es antivírica y antibacteriana. En otra instancia también física, es capaz de fortalecer el sistema inmunológico a partir de su alto contenido ferromagnético que amplifica la acción de los campos electromagnéticos (5), ayudando a curar las enfermedades de ese origen. También y debido a esa misma característica, permite mayor conductividad a nivel de tejidos como el sistema nervioso y el sistema circulatorio, aliviando problemas de estrés, hipertensión, miomas, quistes y tumores en diferentes partes del cuerpo.

A nivel energético, su polaridad neutra y su dinámica de separación ayudan a equilibrar energía a nivel emocional, liberando aquella que se excede del sistema y que se manifiesta en el cuerpo emocional. En temas de depresión, alivia liberando la energía densa que queda atrapada en el sistema y que “aleja” a la persona de sí misma, impidiéndole conectar con sus talentos y potencialidades. Un atributo que nuestros antepasados lograron aprovechar de esta piedra, es su poder psíquico, ya que tiene la capacidad de poner afuera “lo que se tiene dentro”, lo que nos obliga a utilizarla dentro de determinados tiempos y cumpliendo un ritmo, así como también observar las contraindicaciones .La cualidad energética más importante que se le puede atribuir desde el punto de vista terapéutico, es su frecuencia, ya que ésta, por ser ultravioleta, nos permite, en la práctica de su uso, lograr una conexión desde nuestro interior, más allá de la séptima dimensión para llegar hasta la octava, lo que nos permite vibrar en frecuencias de energía superiores que nos ayudan a la visión y permiten “tomar conciencia” desde nuestra sabiduría interior.

En este camino todas las personas que utilicen cualquier geometría en el trabajo terapéutico, tendrán al final una misma consecuencia: el encuentro de sí mismos desde una conexión interior de nivel superior. No me estoy refiriendo a una conexión “cósmica” de niveles desconocidos, sino una conexión con el propio ser interior, donde confluyen nuestro cuerpo físico, en una estabilidad y buen funcionamiento de órganos y sistemas, nuestro cuerpo emocional, donde las emociones se pueden tocar, vivir, reconocer y aceptar como el camino a nuestro conocimiento personal interior, así como nuestra forma de pensar en nuestro muy personal y único sistema de creencias.

El huevo de obsidiana, llamado Osiris, es un instrumento terapéutico natural que nos ayuda a sanar las enfermedades de los órganos femeninos. Limpia todo el sistema energético vía canal central, que incluye los chakras, nadis y meridianos, lo que convierte al huevo de obsidiana en un valioso instrumento de medicina preventiva. Ayuda en la sanación de miomas, quistes y todas las enfermedades de los órganos reproductores cuando la mujer se abre al proceso, ya que estas no son enfermedades, sino energías densas cristalizadas adheridas en el cuerpo físico.
Espiritualmente, la obsidiana vitaliza el propósito del alma, elimina los bloqueos y alivia la tensión, integrando la sombra psicológica con la totalidad para producir la integridad espiritual. Ancla el espíritu en el cuerpo. Esta piedra estimula el crecimiento a todos los niveles, anima a explorar lo desconocido abriendo nuevos horizontes.

Mentalmente la obsidiana aporta claridad a la mente y limpia la confusión y las creencias constrictivas. Sin embargo puede hacerlo dejando claro que es lo que está detrás del desorden o enfermedad mental. Cuando esto se ha aclarado, la obsidiana expande la conciencia permitiéndote entrar en el reino de lo desconocido con confianza y facilidad. Psicológicamente la Obsidiana te ayuda a saber quién eres realmente. Te pone cara a cara frente a tu sombra y te enseña a integrarla. Esta piedra también te ayuda a identificar los patrones de comportamiento desfasados. La obsidiana disuelve los bloqueos emocionales y los antiguos traumas, trayendo profundidad y claridad a las emociones. Fomenta las cualidades de fortaleza y compasión. El mayor don de la Obsidiana es que permite ver la causa de la enfermedad. Ayuda a digerir cualquier cosa que resulte difícil de aceptar y facilita también la digestión física. Desintoxica, disolviendo los bloqueos y tensiones de los cuerpos físicos y sutiles incluyendo el endurecimiento arterial. Reduce el dolor de artritis, los problemas de articulaciones, los calambres y las lesiones. El elixir es benéfico para tratar los casos de shock. Alivia el dolor y detiene las hemorragias, mejorando la circulación. Puede usarse para reducir una próstata agrandada.

La obsidiana


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