La reflexología

La reflexologíaLa reflexología es una técnica que trabaja a partir de puntos reflejos. Se basa en el tratamiento de zonas reflejas, o lo que es lo mismo, en masajear ciertas zonas que son el reflejo, en una zona concreta del cuerpo. La reflexología equilibra el funcionamiento de cada órgano y por lo tanto de cada sistema, dado que el correcto funcionamiento de los sistemas hace al estado de salud, siendo la enfermedad una desarmonía en alguno de ellos. Es importante destacar que la reflexología es una magnífica terapia utilizada de forma preventiva, cuando la persona está sana, o como técnica complementaria, cuando la enfermedad todavía está en un estado incipiente.

 

Se recomienda especialmente en el caso de padecer enfermedades o trastornos propios del tipo de vida actual que afectan a nuestro sistema nervioso, como por ejemplo: depresión, ansiedad, irritabilidad, colon irritable, insomnio, bruxismo, parálisis facial transitoria.

 

Esta práctica sostiene que todos nuestros sistemas con los órganos involucrados en ellos, tienen en el pie un punto que los representa. A partir de trabajar sobre ellos se estimula el órgano y/o sistema que no está en armonía con el resto del cuerpo. Tiene su origen en el descubrimiento de la medicina alopática, en la que se observó que a causa de la organización embrionaria primaria en segmentos, existen interconexiones entre órganos internos y zonas de la piel.

 

Así, el dolor de vejiga se ve reflejado en el hombro, las afecciones de corazón reflejadas en el brazo izquierdo o incluso el dolor de estómago reflejado y relacionado con afecciones del raquis dorsal. La reflexología es una herramienta con lo que lograr un mayor bienestar: para relajarse, reducir tensión muscular, combatir el estrés, equilibrar las emociones, revitalizar la energía y mejorar el sueño. También es útil para acabar con los achaques habituales: dolor muscular y articular, dolores de cabeza, insomnio, desórdenes de la piel, alteraciones del aparato digestivo, problemas respiratorios, desarreglos hormonales, infecciones urinarias, síndrome premenstrual, menopausia y falta de energía. Y como  tratamiento complementario, soporte a la recuperación, alivio de los síntomas y soporte preoperatorio y postoperatorio. Además, ayuda a la fertilidad de las parejas, alivia los síntomas del embarazo y ayuda durante el parto.

 

En la antigua China hace 4000 años, se observó que el masaje no solo influía en la parte del cuerpo donde se aplicaba, sino que había una influencia a nivel reflejo sobre áreas corporales y órganos muy distantes. Esta observación fue la base del nacimiento de una nueva terapia manual, la Reflexología. Ya en el siglo XVI, hay evidencia de informes sobre el tratamiento de órganos internos mediante masaje y otros métodos de masaje reflejos. Un informe sobre el escultor Florentino Benvenuto Cellini (1500-1571), indica que trató estados de dolor agudo mediante presión sobre los dedos de los pies. En América, los “curanderos o chamanes” de las tribus de indios aborígenes utilizaban la Reflexología como forma de tratamiento contra diversas enfermedades.

 

La reflexología apunta a equilibrar el funcionamiento de cada órgano y por lo tanto de cada sistema, dando por entendido que el correcto funcionamiento de los sistemas hacen al estado de salud, siendo la enfermedad una desarmonía en alguno de los mencionados sistemas. El trabajo puede ser sólo en los pies lo que se llamará reflexología podal, en las manos o en todo el cuerpo, trabajando todos los puntos involucrados, que a mi entender es la forma más completa de lograr una armonía. Como toda terapia complementaria se basa en todos los aspectos del ser o sea no sólo en su plano físico aliviando el dolor sino en el energético brindando una mejor canalización de la energía y en los aspectos emocionales y mentales, es decir tratando al ser como una integridad.

 

La reflexología, al ser segura y natural, es adecuada para bebés, niños, hombres, mujeres y personas mayores. La interacción humana, el tacto y la versatilidad de la reflexología la convierten en una herramienta muy útil para una gran variedad de situaciones: permite ayudar a un bebé recién nacido a adaptarse al mundo exterior al tocarlo con mucha delicadeza, ofrecer una sesión en las manos a un paciente que se encuentre ingresado en un hospital y tenga el movimiento limitado o dar una sesión relajante y revitalizadora a una persona anciana.

 

 

 

La reflexología

 

 

 


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.