Los amuletos para la suerte

OLYMPUS DIGITAL CAMERAAmuletos de la buena suerte

Los amuletos para la suerte forman parte de la vida de los hombres desde tiempos remotos. Siempre hubo objetos más o menos relacionados con el buen augurio que las diferentes culturas han considerado mágicos y portadores de la buena fortuna.

 

Al principio eran cosas que encontraba de forma fortuita como huesos, piedras u otros cosas que hallaba en la naturaleza, pero poco a poco el hombre aprendió a elaborar sus propios amuletos.

 

Empezó a grabar símbolos en la madera y a hacer adornos de barro, los cuales sometidos a sencillos rituales le aseguraban la protección de lo divino, y le aseguraban la salud, el amor, la prosperidad y el éxito.

 

Los objetos que atraen la buena suerte pueden ser variados, dependiendo de la fe que la persona le ponga a dicho objeto, puesto que, si no hay fe es muy improbable que brinde la suerte esperada, por eso mismo, no todos los objetos son amuletos de la suerte.

 

Cualquier objeto al que le demos poder lo tendrá porque todo está en nuestra mente y en nuestra energía. Una cola de conejo, un pequeño elefante con la trompa hacia arriba, una herradura, o simplemente una piedra del mar nos puede servir.

 

Es muy común que se empleen hierbas u otros vegetales para preparar hechizos. Incluso algunas plantas por sí mismas son consideradas un gran amuleto de la suerte. Sin ir más lejos, el caso de la ruda puede que sea el estereotípico, junto al inefable trébol de cuatro hojas.

 

Otros amuletos están relacionados con cosas que emulan el mundo animal. La herradura de un caballo con siete orificios es un amuleto clásico protector y de suerte. En la cultura oriental, emplean a menudo los amigurumis, unos muñecos que simulan ser una mascota en diferentes formas y que también ofrecen protección y buen augurio.

 

También las piedras suelen formar parte de amuletos con total asiduidad. Ágata, ojo de tigre o aguamarina son tan sólo tres ejemplos. Y ya ni hablemos de las estampas o imágenes religiosas, porque si no esto ya trascendería el objeto de este artículo. Cierto o no, funcionen o fallen, los amuletos forman parte del imaginario popular desde que el hombre es hombre.

 

Algunos de los amuletos más comunes

 

Figuras deTigres: Según la astrología china, los tigres se consideran afortunados y protectores contra el fuego, el mal y el robo.

 

Figuras de Conejos: Algunas personas afirman que las patas de conejo, traen suerte y protección a los viajeros.

 

Carrillones de viento: Las campanas de viento, también conocidas como “llamadores de ángeles”, atraen energía positiva. Al ser activados por el viento, o la brisa, limpian los espacios, y los convierten en lugares energéticos muy positivos. Además de atraer buenas vibras, reducen el estrés y la melancolía.

 

 Figuras de Buda: De acuerdo con los chinos, una figura de Buda puede servir como un amuleto de la suerte, especialmente cuando se frota la barriga.

 

Cruz de Caravaca: Se dice que esta cruz pertenecía al primer patriarca de Jerusalén, y que le fue arrebatada cuando los musulmanes conquistaron la ciudad. Dos ángeles llevaron la cruz hasta Caravaca, y por ello aparecen reflejados en su imagen. Cristo y sus ángeles ampararán a quien desee proteger el hogar y su familia contra el mal.

 

Elefante: El elefante es símbolo de trabajo, fortaleza y trabajo en equipo. Se lo reconoce como un animal muy protector de su familia, y es por ello que es ideal como amuleto de protección en el hogar. Con la trompa hacia arriba, atrae la buena fortuna y protege de las influencias negativas. Coloca un billete doblado en su trompa para atraer la prosperidad.

 

Bambú: Muchas personas creen que un bambú es un amuleto de la buena suerte y que traerá buena suerte a su hogar, por lo tanto los expertos de Feng Shui sugieren que tener un bambú en el interior de su casa atraerá buena suerte y será beneficioso.

 

La medalla de San Benito, extendida por el mundo hace más de trescientos años sobre todo por monjes benedictinos, es famosa por su extraordinaria eficacia en la lucha contra el demonio y sus manifestaciones. Es muy usada por los fieles católicos.

 

Diente de Tiburón: Algunas personas alegaron que tiene poderes curativos y de protección a los que lo poseen.  Muchas personas los usan como collares para atraer la buena suerte.

Existe en la zona de la Andalucía musulmana, la creencia de que  los aretes constituyen una nube oval y luminosa de energía que envuelve a los objetos. Así, producen determinados efectos de acuerdo con su material, color y formato. Existen diferentes modelos de aros con colores, materiales y formas que nos dan buena o mala vibra para distintas circunstancias.

 

El ojo de Fátima: Es un amuleto de origen islámico, ya que Fátima, la hija de Mahoma, está considerada por las comunidades musulmanas un dechado de todas las cualidades a las que puede aspirar una mujer. Por eso, si se viaja a algún país como, por ejemplo, Turquía, no estará de más llevarse un Ojo de Fátima. En un bolsillo, colgado en el cuello o en algún lugar preferente de la casa, protege contra las enfermedades y atrae la buena suerte.

 

Si necesitas un amuleto de la buena suerte para atraer el dinero, puedes adquirir  unas monedas chinas: Las monedas en general, forman parte de muchos rituales para atraer el dinero. Sin embargo, las monedas chinas en particular, tienen un orificio central cuadrangular, por el que se cree que ingresa la fortuna. Este amuleto incluye 3 monedas chinas y puedes hallarlo en tiendas de objetos Feng shui. También a los peces dorados, otro de los símbolos chinos, se les atribuye propiedades para atraer el dinero. En este caso deben ser 8, número asociado con la buena fortuna.

 

Cómo hacer nuestro propio amuleto de la buena suerte

 

Para atraer la suerte primero debemos limpiar nuestra casa y a nosotros mismos de malas energías. Limpiar ambientes es muy fácil, solo tienes que encender un incienso y pasarlo por toda la casa.

 

Para limpiarnos nosotros mismos basta con desnudarnos meternos en la bañera o ducha y echarnos agua con sal de mar y no enjuagarnos, dejar secar al aire. Esto se puede hacer cuantas veces se quiera. Después escogeremos el objeto que se convertirá en nuestro amuleto.

 

Puede ser alguna cosa a la que tengamos afecto o bien un objeto nuevo que nos atraiga. En este caso escogeremos una gema, un ojo de tigre. Así,  lo pondremos unos días en agua con sal y que le de la luz del Sol. Después lo secaremos y lo pondremos sobre un pañuelo o trapo blanco durante unos días.

 

Lo miraremos de vez en cuando y le pediremos a las fuerzas del bien que le den poder al amuleto. Después lo llevaremos con nosotros a todos sitios y pensaremos que este amuleto casero de la suerte no traerá precisamente eso, buena suerte. La buena suerte es cuestión de energía y seamos positivos y démosle poder al amuleto para que nos ayude.

 

Otro amuleto muy sencillo de hacer consiste en  tomar un puñadito de paja de sorgo (como la de las escobas rústicas, o bien comprada en florerías o en librerías) que sea nueva y esté limpia, sin uso. Tomamos este puñadito con firmeza y lo sujetamos con una bandita elástica por un extremo, y luego lo cubrimos con una cinta de color dorado.

 

Este color atrae la prosperidad, el dinero y los buenos negocios. No hace falta pronunciar oraciones, sino simplemente tener la mente limpia y las intenciones de atraer el éxito hacia nuestro negocio. Una vez confeccionado el talismán, lo colgaremos por encima del marco de la puerta principal de nuestro negocio, para atraer el mayor de los éxitos.

 

 

Los amuletos para la suerte forman parte de la vida de los hombres desde tiempos remotos. Siempre hubo objetos más o menos relacionados con el buen augurio que las diferentes culturas han considerado mágicos y portadores de la buena fortuna. Al principio eran cosas que encontraba de forma fortuita como huesos, piedras u otros cosas que hallaba en la naturaleza, pero poco a poco el hombre aprendió a elaborar sus propios amuletos. Empezó a grabar símbolos en la madera y a hacer adornos de barro, los cuales sometidos a sencillos rituales le aseguraban la protección de lo divino, y le aseguraban la salud, el amor, la prosperidad y el éxito. Los objetos que atraen la buena suerte pueden ser variados, dependiendo de la fe que la persona le ponga a dicho objeto, puesto que, si no hay fe es muy improbable que brinde la suerte esperada, por eso mismo, no todos los objetos son amuletos de la suerte. Cualquier objeto al que le demos poder lo tendrá porque todo está en nuestra mente y en nuestra energía. Una cola de conejo, un pequeño elefante con la trompa hacia arriba, una herradura, o simplemente una piedra del mar nos puede servir. Es muy común que se empleen hierbas u otros vegetales para preparar hechizos. Incluso algunas plantas por sí mismas son consideradas un gran amuleto de la suerte. Sin ir más lejos, el caso de la ruda puede que sea el estereotípico, junto al inefable trébol de cuatro hojas. Otros amuletos están relacionados con cosas que emulan el mundo animal. La herradura de un caballo con siete orificios es un amuleto clásico protector y de suerte. En la cultura oriental, emplean a menudo los amigurumis, unos muñecos que simulan ser una mascota en diferentes formas y que también ofrecen protección y buen augurio. También las piedras suelen formar parte de amuletos con total asiduidad. Ágata, ojo de tigre o aguamarina son tan sólo tres ejemplos. Y ya ni hablemos de las estampas o imágenes religiosas, porque si no esto ya trascendería el objeto de este artículo. Cierto o no, funcionen o fallen, los amuletos forman parte del imaginario popular desde que el hombre es hombre. Algunos de los amuletos más comunes son: Figuras deTigres: Según la astrología china, los tigres se consideran afortunados y protectores contra el fuego, el mal y el robo. Figuras de Conejos: Algunas personas afirman que las patas de conejo, traen suerte y protección a los viajeros. Carrillones de viento: Las campanas de viento, también conocidas como “llamadores de ángeles”, atraen energía positiva. Al ser activados por el viento, o la brisa, limpian los espacios, y los convierten en lugares energéticos muy positivos. Además de atraer buenas vibras, reducen el estrés y la melancolía.  Figuras de Buda: De acuerdo con los chinos, una figura de Buda puede servir como un amuleto de la suerte, especialmente cuando se frota la barriga. Cruz de Caravaca: Se dice que esta cruz pertenecía al primer patriarca de Jerusalén, y que le fue arrebatada cuando los musulmanes conquistaron la ciudad. Dos ángeles llevaron la cruz hasta Caravaca, y por ello aparecen reflejados en su imagen. Cristo y sus ángeles ampararán a quien desee proteger el hogar y su familia contra el mal. Elefante: El elefante es símbolo de trabajo, fortaleza y trabajo en equipo. Se lo reconoce como un animal muy protector de su familia, y es por ello que es ideal como amuleto de protección en el hogar. Con la trompa hacia arriba, atrae la buena fortuna y protege de las influencias negativas. Coloca un billete doblado en su trompa para atraer la prosperidad. Bambú: Muchas personas creen que un bambú es un amuleto de la buena suerte y que traerá buena suerte a su hogar, por lo tanto los expertos de Feng Shui sugieren que tener un bambú en el interior de su casa atraerá buena suerte y será beneficioso. La medalla de San Benito, extendida por el mundo hace más de trescientos años sobre todo por monjes benedictinos, es famosa por su extraordinaria eficacia en la lucha contra el demonio y sus manifestaciones. Es muy usada por los fieles católicos.  Diente de Tiburón: Algunas personas alegaron que tiene poderes curativos y de protección a los que lo poseen.  Muchas personas los usan como collares para atraer la buena suerte. Existe en la zona de la Andalucía musulmana, la creencia de que  los aretes constituyen una nube oval y luminosa de energía que envuelve a los objetos. Así, producen determinados efectos de acuerdo con su material, color y formato. Existen diferentes modelos de aros con colores, materiales y formas que nos dan buena o mala vibra para distintas circunstancias. El ojo de Fátima: Es un amuleto de origen islámico, ya que Fátima, la hija de Mahoma, está considerada por las comunidades musulmanas un dechado de todas las cualidades a las que puede aspirar una mujer. Por eso, si se viaja a algún país como, por ejemplo, Turquía, no estará de más llevarse un Ojo de Fátima. En un bolsillo, colgado en el cuello o en algún lugar preferente de la casa, protege contra las enfermedades y atrae la buena suerte. Si necesitas un amuleto de la buena suerte para atraer el dinero, puedes adquirir  unas monedas chinas: Las monedas en general, forman parte de muchos rituales para atraer el dinero. Sin embargo, las monedas chinas en particular, tienen un orificio central cuadrangular, por el que se cree que ingresa la fortuna. Este amuleto incluye 3 monedas chinas y puedes hallarlo en tiendas de objetos Feng shui. También a los peces dorados, otro de los símbolos chinos, se les atribuye propiedades para atraer el dinero. En este caso deben ser 8, número asociado con la buena fortuna. Cómo hacer nuestro propio amuleto de la buena suerte Para atraer la suerte primero debemos limpiar nuestra casa y a nosotros mismos de malas energías. Limpiar ambientes es muy fácil, solo tienes que encender un incienso y pasarlo por toda la casa. Para limpiarnos nosotros mismos basta con desnudarnos meternos en la bañera o ducha y echarnos agua con sal de mar y no enjuagarnos, dejar secar al aire. Esto se puede hacer cuantas veces se quiera. Después escogeremos el objeto que se convertirá en nuestro amuleto. Puede ser alguna cosa a la que tengamos afecto o bien un objeto nuevo que nos atraiga. En este caso escogeremos una gema, un ojo de tigre. Así,  lo pondremos unos días en agua con sal y que le de la luz del Sol. Después lo secaremos y lo pondremos sobre un pañuelo o trapo blanco durante unos días. Lo miraremos de vez en cuando y le pediremos a las fuerzas del bien que le den poder al amuleto. Después lo llevaremos con nosotros a todos sitios y pensaremos que este amuleto casero de la suerte no traerá precisamente eso, buena suerte. La buena suerte es cuestión de energía y seamos positivos y démosle poder al amuleto para que nos ayude. Otro amuleto muy sencillo de hacer consiste en  tomar un puñadito de paja de sorgo (como la de las escobas rústicas, o bien comprada en florerías o en librerías) que sea nueva y esté limpia, sin uso. Tomamos este puñadito con firmeza y lo sujetamos con una bandita elástica por un extremo, y luego lo cubrimos con una cinta de color dorado. Este color atrae la prosperidad, el dinero y los buenos negocios. No hace falta pronunciar oraciones, sino simplemente tener la mente limpia y las intenciones de atraer el éxito hacia nuestro negocio. Una vez confeccionado el talismán, lo colgaremos por encima del marco de la puerta principal de nuestro negocio, para atraer el mayor de los éxitos.

 

 


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