Los sueños lúcidos 2ª parte

Los sueños lúcidos 2ª parteLos sueños lúcidos

Un método infalible para aumentar la capacidad de recordar los sueños consiste en habituarnos a preguntarnos ¿Qué es lo que he soñado? cada vez que nos despertemos.

 

Éste debería ser nuestro primer pensamiento cada vez que nos despertáramos, sin renunciar ante la primera tentativa sino permaneciendo totalmente inmóviles y concentrados, perseverando pacientemente en el intento hasta lograr recordar el sueño.

 

Como ocurre con cualquier otro proceso, el aprendizaje de la capacidad para recordar los sueños constituye un proceso, en ocasiones, lento. Debido a ello, es muy importante no desalentarnos en el caso de que las primeras tentativas no se vean coronadas por el éxito. A la larga, quien persiste en la práctica termina obteniendo resultados evidentes.

 

Una vez que hemos aprendido a recordar los sueños, podemos empezar trabajar para conseguir sueños lúcidos. Siendo consciente de tu horario de sueño, puedes organizar un patrón de sueño para introducir sueños lúcidos. Los estudios sugieren que una siesta pocas horas antes de la mañana es el mejor momento para tener un sueño lúcido.

 

Los sueños suelen ocurrir en ciclos de 60 minutos durante el sueño. Si estás trabajando el recordarlos, puede ser de ayuda intentar despertarte durante uno de estos ciclos, ya que los sueños interrumpidos son los que mejor recordamos.

 

Comienza a tener el hábito de comprobar la realidad. Haz tres comprobaciones cada vez que algo sea fuera de lo común, muy frustrante o no tenga sentido, y ese hábito pasará a tus sueños. En un sueño, estos signos te dirán que estás durmiendo, permitiéndote tener un sueño lúcido.

 

Para recordar hacer comprobaciones de realidad en un sueño debes convertirlo en un hábito haciéndolo en la vida real. Una manera de hacer comprobaciones es buscar signos (elementos que ocurran frecuentemente en tus sueños, lee tu diario), o cosas que normalmente no existirían en la vida real y entonces haz una comprobación.

 

Cuando estas acciones se conviertan en un hábito, una persona comenzará a hacerlo en sus sueños y llegará a la conclusión de que está soñando. Hacer comprobaciones frecuentemente puede ayudar a estabilizar tus sueños.

 

Puedes mirar un reloj digital para ver si es constante; mirar un texto, mirar a otro lado y volver a mirar para ver si ha cambiado; encender y apagar la luz; mirarte en un espejo (tu imagen aparecerá borrosa o no aparecerá en un sueño).

 

Es posible que tu imagen aparezca distorsionada asustándote; mirar a tus manos si puedes verlas es que no estás soñando. Hay muchas más  maneras de comprobar si estás en un sueño, debes buscar la que mejor resultado te dé.

Puedes probar la técnica (MILD) de inducción de sueño lúcido de Stephen Laberge.

Pon el despertador para despertarte después de 4 horas y media, 6 o 7 horas y media después de dormirte. Cuando te despierte la alarma del reloj, trata de recordar el sueño tanto como puedas. Cuando creas que has recordado todo lo que has podido, vuelve a tu lugar de descanso, imaginando que en tu sueño anterior te dabas cuenta de que estabas soñando.

 

Repite para ti mismo “me daré cuenta de que estoy soñando” o algo similar. Repítelo hasta que te hayas mentalizado y después ve a dormir. Si tienes pensamientos aleatorios al intentar quedarte dormido, repite la parte de sugestión imaginativa e inténtalo otra vez.

 

No te preocupes si piensas que estás tardando demasiado. Cuanto más tiempo tardes, más probable es que tengas un sueño lúcido.

 

Otra técnica para ser consciente de tus sueños es el método de meditación Diamond, el cual puede ayudarte a tener sueños lúcidos.

 

Cuando medites, trata de visualizar tu vida, tus facetas de despierto y dormido en un diamante. Algunos llaman a este diamante el universo o “dios” o incluso “tu espíritu”. La cosa es reconocer que todos los aspectos de la vida están ocurriendo a la vez.

 

Sólo es tu percepción lo que organiza tus dramas en un orden lineal. Así que tal como es un diamante, cada faceta es una experiencia individual, ocurriendo a la vez que una experiencia de ensoñación.

 

Sobre todo no olvides que inducir un sueño lúcido estando despierto puede causar una pequeña probabilidad de que sufras de parálisis en el sueño, vibraciones y ruidos que no existen, tener experiencias de flotar fuera del cuerpo, alucinaciones y ansiedad.

 

No hay motivos para tener miedo, ya que la parálisis de sueño ocurre cada noche, sólo que no te acuerdas. Recuerda que si te emocionas mucho durante tu sueño, puede causar que te despiertes de repente. En este punto, concéntrate en tu sueño, frota tus manos o da vueltas en la cama concentrándote.

 

 

 

 

 

Los sueños lúcidos 2ª parte

 

 

 

 

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