Magia blanca para tu casa

La sal, el azufre y el vinagre han sido utilizados ancestralmente por religiosos y magos para neutralizar negatividades, realizar exorcismos y purificaciones.

La sal ha sido utilizada como elemento neutralizante de las energías negativas, el azufre para rechazar fuerzas malignas y el vinagre para purificar los hogares.

En el caso de intentar limpiar una casa de malas vibraciones o infestaciones, realizaremos este ritual:

Ante todo haremos una quema de incienso eclesiástico (sirve perfectamente el incienso Katar) por todo el piso, dejando cerradas las puertas y ventanas.

Seguidamente colocaremos en cuatro puntos diferentes de la casa cuatro baldes o platitos con sal, de manera que cada cual coincida con uno de los cuatro puntos cardinales. En caso de no conocerlos de antemano, aconsejamos que se adquiera una pequeña brújula, fácil de adquirir en tiendas especializadas. Justo al lado de la sal, colocaremos un vaso de cristal o mejor aún de barro (nunca de aluminio, plástico o fibras sintéticas) lleno de agua de pozo o río, debido a que su pureza es muy superior a la que sale de los grifos.

En una habitación, formaremos un cuadrado perfecto con cuatro velas de cera virgen, o sea cera de abeja, las cuales encenderemos, mejor de noche y dejaremos quemar.

Con esta ceremonia, habremos puesto en movimiento los cuatro elementos:

Incienso: Aire, Agua: Agua, Sal: Tierra, Velas: Fuego

Este ritual lo haremos durante cuatro semanas, procurando realizarlo los viernes por la noche, un día por semana. Tras cada ritual dejaremos bien cerrada la totalidad de la casa, durante toda la noche, para abrirla por la mañana, intentando que entre en la estancia el mayor grado de luz y aire.

Durante la cremación de las velas, el dueño de la casa, procurará con todo el poder de su mente, dar forma mental a imágenes o proyectos positivos, tanto para él como para su prójimo, para de esta manera no romper la cadena vibracional positiva que se está formando por la combinación de sal, incienso, cera y agua.

Si para el oficiante le supone una dificultad el poner su mente en un estado Alpha o positivo, puede valer el recitar oraciones religiosas, no importa de qué religión, pues todas tienden a poner en contacto directo nuestro espíritu con el Sumo Hacedor.

Pensemos que el agua y la sal, forman parte de casi todos los rituales de Iniciación y Protección.

Be Sociable, Share!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies