Qué es la Ouija y para qué sirve 2ª parte

Son muchos los que se adentran en éste enigmático mundo de la Ouija careciendo de un mínimo de conocimientos imprescindibles que puede hacer de la sesión de Ouija un auténtico trauma para sus participantes, practicar la Ouija puede llegar a ser muy peligroso si la sesión no es orientada por un experto y conocedor en la materia que calme los ánimos y la excitación de los concurrentes. Así, para que una sesión ouija pueda llegar a buen puerto, es imprescindible que el grupo participante reúna los siguientes requisitos:

 
1º- Debe existir la máxima afinidad entre sus miembros, ya que no podemos olvidar que el fenómeno funciona y se rige, entre otros factores, por mecanismos de afinidad y, en este sentido, cualquier tipo de dispersión entre sus componentes dificultará el posible contacto y la categoría del mismo.
2º- Los participantes o algunos de ellos deben ser buenos emisores y receptores telepáticos (cosa muy poco frecuente); no olvidemos que lo que se pretende es establecer una comunicación telepática.
 
3º- Como mínimo un miembro del grupo debe actuar como hilo conductor entre la entidad o lugar con el que se conecta y el grupo; es decir, debe constituirse en un canal psíquico a través del cual la comunicación telepática tiene lugar. En la inmensa mayoría de las sesiones ouija donde no se consigue establecer ningún tipo de contacto o, en todo caso, tiene lugar de manera muy deficiente, suele ser debido a que la posible información que podría llegar al grupo vía telepática no encuentra un verdadero hilo conductor o canal psíquico a través del cual pueda propagarse.

 
Las sesiones de Ouija de practican normalmente en lugares muy tranquilos alrededor de una mesa y con un mínimo de cuatro participantes, lo cual no implica una norma general. Usualmente se elige una habitación tranquila, no obstante, los más osados prefieren practicarla en lugares abandonados, cementerios y otros tétricos lugares que creen ambiente.

 
Los participantes deben de concurrir a las sesiones de Ouija con un mínimo de seguridad y confianza, no deben acudir con miedo y tomarse la sesión como un pasatiempo más, dejarse dominar por el supuesto contacto puede traer graves consecuencias. El número aconsejable de participantes suele ser de cuatro aunque a las sesiones se puede acudir en calidad de observador para aquellos a los que la práctica de la Ouija no les resulta atractiva o no desean participar.

 
El integrante que actúa como canal psíquico actuará como “médium”, los demás son meros intercomunicadores y actuarán como amplificadores de la manifestación del espíritu, la conexión se realizara entre el médium y el espíritu, pero antes, para ello los integrantes del grupo deben relajarse para que el espíritu se manifieste. Una vez establecida una conexión el médium será el único que haga las preguntas al espíritu ya que es este el que se mantiene como vínculo de conexión con el mundo de los muertos, las preguntas que se le quieran hacer a la manifestación se le deberán hacer al médium que a su vez las hará saber.
 
Una vez realizada la consulta la respuesta surgirá como un empuje que hará que “el marcador” forme una palabra o un número que será la respuesta que dé el espíritu.
 


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