Reiki, niveles y técnicas II parte

Se debe analizar el flujo energético del sistema de su paciente. ¿Cuáles son los bloqueos principales? ¿Cómo emplea su energía? ¿En qué forma la dirige mal? ¿Cuáles son los resultados a largo plazo de su dirección errónea? ¿Cuál es su principal defensa? Asimismo, debe tomar nota de las características físicas del paciente para establecer la estructura de su carácter. Luego, podrá determinar la forma de trabajar y las áreas del cuerpo en las que debe poner mayor atención. Debe trabajar directamente en los lugares por los que se sienta atraído. Elija entre los diversos métodos que conoce. Mientras trabaja, observe el estado emocional de la persona. ¿Permite que entre la energía o se bloquea emocionalmente?

TÉCNICAS
1. Preparación mental: Respire profundo, levante la mirada, mantenga el aire durante algunos instantes. Posteriormente, baje de manera muy lenta la cabeza, exhalando en forma suave. A medida que el aire sale de sus pulmones, imagine que sale de usted toda la desarmonía de su cuerpo y mente y todas las preocupaciones y tensiones.
2. Preparación física: Antes de la aplicación, conviene friccionar las manos una contra la otra hasta calentarlas. Siéntese cómodamente y cierre los ojos. Aspire y exhale profundamente; y luego concéntrese en cualquier imagen de la naturaleza que le inspire una sensación de paz. Esto le ayudará a aquietar su mente y sus emociones. Lo importante es que usted tenga internamente una sensación de plenitud y de paz.
3. Durante la imposición, tanto el Sanador Reiki como el paciente, deben estar con los ojos cerrados. Esta actitud facilita la relajación y una actividad mental mucho más lenta como aletargada. Si usted considera que su paciente requiere de alguna preparación antes del toque terapéutico, dele un masaje suave en el cuello y en los hombros. Esto le permitirá a la vez entrar en contacto con la persona y establecer un espíritu de mutua armonía.
4. Puede realizarse una plegaria, oración o mantra, o bien, una breve meditación que genere un ambiente y conciencia adecuados para la aplicación.
5. Los movimientos son muy sencillos, después de que practique un poco, muy pronto se volverán naturales.
6. Una vez terminada la aplicación de cualquier técnica, el sanador, debe sacudir sus manos como si las tuviese mojadas, con el propósito de eliminar una posible energía negativa que estuviera adherida a éste.
7. Se recomienda, asimismo, lavarse las manos en agua corriente, sobre todo cuando se aplica la técnica a personas gravemente enfermas o después de haberlo hecho con varias personas.

Imposición Reiki 1: Ganar la confianza de quien necesita ayuda es fundamental para el éxito de cualquier terapeuta. Más aún al tratarse de la imposición de manos Reiki, que se vale de un manejo de energía delicada y al mismo tiempo poderosa. Por esta razón, se recomienda realizar esta técnica antes de iniciar cualquier imposición de manos. Sentados uno frente a otro, el Sanador Reiki toma el pulso del paciente, con firmeza y naturalidad, sin presionar ni forzar en ningún momento. Tomando en cuenta la ley de polaridad, el sanador Reiki toma en su mano derecha el pulso izquierdo del paciente y en la izquierda el pulso derecho, con el fin de establecer una corriente electromagnética entre ambos. Al mismo tiempo se inicia un proceso de equilibrio general del campo electromagnético del paciente. Cabe aclarar que al equilibrar el cuerpo energético del paciente, el Sanador Reiki no desequilibra el suyo. Lejos de recibir algún daño, el Sanador Reiki por el contrario, se beneficia después de cada imposición.

Imposición 2 Para el alivio de dolores y congestionamientos nasales, problemas de audición y neuralgia, se indica la siguiente técnica: El Sanador Reiki se coloca atrás del paciente y con la palma de las manos y los dedos hacia el frente, cubre el pabellón de las orejas. Las manos se mantienen en esta posición entre 3 y 5 minutos. Variación: El Sanador Reiki puede colocar la punta de los dedos sobre las orejas del paciente. Como cualquiera de las técnicas que presentamos aquí, ésta debe realizarse con la mayor naturalidad y tranquilidad posibles.

Imposición 3: El Sanador Reiki coloca la mano izquierda en la nuca y la derecha en la frente del paciente, entre 3 y 5 minutos. En seguida, el Sanador Reiki aleja la mano izquierda de la frente y permanece en esta posición de 2 a 4 minutos. La posición de las manos puede invertirse. Durante esta imposición, como en las técnicas siguientes, el paciente como el emisor podrán experimentar sensaciones de calor, frío, hormigueo, adormecimientos y pequeñas descargas eléctricas. En algunos casos, la sensación podrá ser percibida por el sanador Reiki, por el paciente o por ambos. Tanto esta técnica, como cualquier otra de las que aquí se mencionan, podrá ser realizada por la propia persona que requiere de ayuda, es decir como auto aplicación, siempre y cuando haya recibido una iniciación de al menos un Nivel 1 de Reiki. Aunque los efectos serán mejores si se vale de la canalización de energía Reiki y experiencia de un Maestro. Igualmente, en la auto aplicación, el individuo podrá durante las primeras experiencias, demorar más, para obtener un resultado más rápido y significativo. Dicha limitación puede compensarse aplicando la técnica deseada varias veces al día.

Imposición 4: Para aliviar o curar las enfermedades de la vista, problemas circulatorios, enfermedades respiratorias y digestivas, se indica la siguiente técnica:
El Sanador Reiki se coloca de pie detrás del paciente, manteniendo las manos sobre la parte posterior de la cabeza, con la punta de los dedos hacia delante. Las manos del Sanador Reiki no deben tocarse entre sí. El paciente se mantiene ligeramente inclinado hacia delante, las manos del Sanador Reiki tocan con delicadeza la parte de atrás de la cabeza para evitar al paciente la sensación de que se lo está presionando hacia abajo.
Si el paciente se queja de presión muy fuerte en la nuca, se la puede masajear suavemente con movimientos de arriba abajo. Con sus manos, el Sanador Reiki va describiendo, hacia fuera, un círculo y recomienza siempre en lo alto de la cabeza del paciente. La duración total de la técnica puede ser de 3 a 5 minutos.

Imposición 5: Para aliviar el dolor de nariz, rinitis alérgica, malestares de los dientes, así como neuralgias y trastornos nerviosos, puede utilizarse la siguiente técnica.
El paciente permanece sentado; el Sanador Reiki de pie detrás de él coloca las manos sobre el rostro con los dedos sobre los ojos y parte de las sienes. Permanece así durante 3 y 5 minutos. En cuanto las manos permanecen apoyadas sobre el rostro, los dedos índices sobre las cejas y los otros rozando ligeramente los costados de la nariz. La cabeza del paciente, deberá permanecer -de preferencia- recostada en el cuerpo del Sanador Reiki, reforzando el flujo de la corriente energética.

Además de sus fines terapéuticos, Reiki tiene una gran utilidad como método para conseguir la paz y tranquilidad interna. Una ventaja de Reiki es que no necesita un ambiente especial para practicarlo, ni adoptar posturas a lo mejor inapropiadas para nuestro entorno. Se puede practicar en cualquier momento de una forma bastante discreta. Reiki consiste en “llamar” a una energía muy pura y canalizarla hacia nosotros, normalmente a través de las manos. Esta energía nos ayuda a alcanzar la armonía y la paz interna a medida que fluye a través nuestro. Lo más interesante es que podemos hacer esa “llamada” a la energía en cualquier momento, sin entrar en un estado de conciencia alterada, meditar durante un largo periodo de tiempo etc.
Esta característica de Reiki lo hace muy efectivo para conseguir relajarse en situaciones que requieren que estés relajado pero no te permiten llevar a cabo ejercicios específicos para hacerlo.

Hacer meditación con una sesión de Reiki acentúa nuestra capacidad de “desconectar” y profundiza en ese estado de relajación que buscamos. Muchas personas se quejan de lo difícil que es “apagar la mente”. Un comentario muy típico es “No consigo meditar porque mi cabeza no para de dar vueltas”. Bien, pues aquí es donde Reiki actúa, aumentando tu grado de separación con tu mente, permitiéndote entrar en lo más profundo de tu ser. Para meditar con Reiki, abre una sesión, posa tus manos cómodamente sobre las piernas para aplicarte Reiki, y lleva a cabo cualquier tipo de meditación, por ejemplo Yoga. Notarás cómo tu grado de relajación es más profundo y más intenso a medida que la energía fluye a través de ti, aumenta tu armonía y grado de relajación.

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