Rituales para la noche de San Juan

La noche de San Juan es mágica y está cargada de energías. Un momento perfecto para deshacerse de lo viejo y abrirse a nuevos horizontes. Realmente la noche del solsticio de verano es la del 21 de junio aunque la Iglesia la ha adaptado a la festividad de San Juan que es el 23 de junio. Es cuando se celebra en el hemisferio norte, el día más largo del año por lo que la noche es la más corta del año y, justo en pleno solsticio de verano.
No es un día como los demás, la naturaleza, el hombre y las estrellas se disponen a celebrar una fiesta, cargada de gran poder y magia.
La celebración del solsticio de verano, es tan antigua como la misma humanidad. Las sociedades primitivas, al observar cómo tras esta fecha los días se iban haciendo cada vez más cortos, temían que el sol no recuperase nunca todo su poder, lo que supondría el final del mundo. Por este motivo, en el momento en el que empezaba a declinar el poder solar, se realizaban rituales de renovación, en los que el fuego era el elemento principal, con los que se quería conferir de nuevo poder al sol.

Los antiguos celtas llamaban Alban Heruin a este festival y su principal significado era el de celebrar el instante en el que el Sol se hallaba en su máximo esplendor, cuando duraba más tiempo en el cielo y mostraba su máximo poder a los hombres, y al mismo tiempo, el día en que empezaba a decrecer en el Solsticio de Invierno.Para conmemorar y al mismo tiempo para atraer su bendición sobre hombres, animales y campos, se encendían grandes hogueras.

En la tradición pagana europea, se trataba de un acto de purificación, en el que el iniciado debía limpiar su espíritu durante la noche del día 23 de junio, valiéndose del humo y el rocío, para recibir sobre su cuerpo desnudo los primeros rayos del sol del día 24

El apelativo de “Verbena” se lo dio la costumbre practicada en algunos lugares por las jóvenes casaderas de ir a recoger verbena a las doce de la noche en la víspera de San Juan, creyendo que con ello conseguirían el amor del hombre deseado por su corazón.
Existe toda una tradición esotérica que gira en torno a la noche de San Juan y que se va extendiendo, hay quien cree que si pasea descalzo sobre el rocío de esa noche, tendrá buena salud todo el año; que si coloca ramas de pino sobre las puertas no caerán rayos en su casa; que las hierbas medicinales recogidas en esta mañana tienen mayores poderes curativos; que sus cultivos estarán a salvo de plagas si los humean con hierbas encendidas en esta noche; que encender hogueras con cosas viejas alejará los malos momentos pasados; que pasar por encima de las hogueras evitará distintas dolencias a lo largo del año; que en el amanecer del día 24, las aguas de fuentes y arroyos que son bañados por el sol están dotadas de especiales poderes curativos.
Incluso hay quien asegura que si alguien se coloca debajo de una higuera con una guitarra en las manos durante toda esa noche, a la mañana siguiente sabrá tocar el instrumento o que si una mujer se mira desnuda y de espaldas en un espejo a media noche, a la luz de una vela, verá el momento de su muerte.

La noche de San Juan es una noche mágica en la que el fuego como elemento purificador es el protagonista. Los trastos viejos quemados en las hogueras significan la necesidad de eliminar todo lo que nos sobra. Ese es el propósito de este sencillo ritual para el que no es imprescindible hacer una hoguera, el elemento fuego puede ser una barbacoa e incluso la llama de una vela.

Ésta es una fecha mágica en las que la Naturaleza nos brinda su magia. Aprovecha estas fiestas para pedir un deseo, mejorar tus ingresos económicos, curar las dolencias e incluso aumentar tus poderes psíquicos o atraer el amor verdadero.

Ritual para eliminar lo caduco en nuestra vida

Hacemos una lista en papel con los elementos a nivel físico, emocional o mental que consideramos que ya no tienen espacio en nuestra vida, que han cumplido su papel, tal vez incluso hayamos aprendido con ellos y nos han fortalecido, pero que queremos eliminar.Puede ser cualquier aspecto: desde dolores de cabeza a ataques de mal genio, pesimismo, miedo a los cambios, apegos materiales, …
El día 23 a las 12 de la noche quemamos este papel en la hoguera de nuestra localidad o, en su defecto, en una vela. Como la energía sigue al pensamiento, es importante tener la convicción de que queremos abandonar esos aspectos y dejar espacio a otros nuevos y más enriquecedores.

Ritual para proteger el hogar en la noche de San Juan

 

El día 21 de junio por la mañana abre todas las ventanas de tu casa para que se vayan las energías negativas. Luego, al caer la tarde, reúne los siguientes elementos en un pequeño altar o en una mesita cubierta con una tela blanca.
– 3 velas blancas.
– 1 jarrón con claveles blancos.
– 1 folio en el que hayas dibujado una casa.
– 1 incienso de mirra.
– 1 cuenco en el que hayas mezclado las siguientes hierbas: dos partes de artemisa, dos partes de eneldo, una parte de enebro, una parte de comino y una parte de pimienta.
Antes de la medianoche pon a hervir todas las hierbas hasta que el agua llegue al punto de ebullición. Después retíralas del fuego y déjalas enfriar. Cuando sea medianoche enciende las velas y deja que ardan hasta que se consuman por completo. Mientras tanto, rocía con la infusión siete veces cada rincón de tu hogar en el sentido de las agujas del reloj al tiempo que visualizas en tu interior cómo los poderes mágicos de las hierbas protegen tu hogar de todo mal.
Quema el papel con las llama de las velas y deposita la ceniza en un pequeño tarro de cristal, preferiblemente opaco, y mete en él algunos pétalos de los claveles y algo de los restos de cera que las velas dejen. Pon este improvisado amuleto en algún lugar escondido de tu casa hasta el próximo año.


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