El Taoísmo y el sexo

La cultura oriental siempre  ha dado más importancia al masaje que el mundo occidental.  Los taoístas comprendieron que la energía sexual es muy importante para el bienestar del cuerpo. Es por ello que aprendieron unos masajes que se practican por todo el cuerpo, especialmente por los genitales así es como consigue desbloquear esta energía.

Poniendo en práctica las técnicas y posiciones de esta filosofía oriental, tu pareja y tú disfrutaréis de niveles de sensualidad, afecto y erotismo antes no alcanzado. Para el momento mismo de hacer el amor, el taoísmo propone técnicas para un mejor y rápido alcance del orgasmo en la mujer y para que el hombre pueda conseguir retardar la eyaculación esperando satisfacer el placer de la pareja. Cuando vayamos a hacer el amor dejemos que la energía sea la guía en nuestro acercamiento. Esto nos permite aprender a comprender la sexualidad como una vivencia energética, empezar a sentir el sexo desde una perspectiva diferente. A veces se ha abusado de técnicas para estimular puntos de excitación. Esto surge muchas veces porque las personas no sienten ya lo que normalmente deberían sentir, están bloqueados. Para poder comenzar a desbloquearnos necesitamos aprender a sentir la energía, sentir el presente, sentir el cuerpo y el entorno todo a la vez. Cuando dejamos que eso se exprese entonces nuestra sensibilidad puede aumentar y nos permite sentir más profundamente al ser amado.

Existen hasta 108 posturas practicables para mejorar la relación sexual. No obstante, los expertos solo consideran realmente 30 como fácilmente ejecutables, dejando las restantes para los eruditos y «estudiosos» sobre el Taoísmo, el sexo y su sexualidad.

Todas las posturas son derivaciones de cuatro posturas sexuales básicas que son el origen del Tao del sexo; 1.- Posición superior del hombre (misionero), 2.- Posición superior de la mujer, 3.- Posición lateral de hombre y mujer frente a frente y 4.- La mujer de espaldas al hombre.

Por lo general, las posturas tienen nombres bastante llamativos, tales como el «Tigre Blanco», «Mariposas en vuelo», «La cabra y el arbol», etc.

Para practicar sexo según la filosofía taoísta hay que seguir unos pasos determinados:

1. Preparen un lugar agradable libre de interferencias, utilicen inciensos de sándalo o canela y una música suave que les inspire.

2. Desnúdense despacio uno al otro y disfruten sin prejuicios la belleza de sus cuerpos. Ámense y acepten su físico libremente.

3. Pueden disfrutar de un baño juntos y enjabonarse mutuamente. Al final aplíquense ricas cremas naturales y diviértanse mientras lo hacen.

4. Dediquen un buen rato a los besos y caricias, sin prisas ni presión por llegar al orgasmo.

5. Entréguense por completo a este bello arte de hacer el amor y permitan que su unión trascienda lo físico para hacer de ello una experiencia total: física, mental y espiritual.

6. Una vez que finalizó el acto sexual, se recomienda a la pareja no alejarse del compañero, ya que es un instante de extremada sensibilidad que conviene compartirse juntos, cuerpo a cuerpo, intercambiando las experiencias positivas de haber disfrutado el momento.

Las posturas sexuales taoístas mas practicadas son 8 pero aquí describiremos las tres más comunes

La Sorpresa

Esta postura es ideal para los amantes del sexo más salvaje y primitivo. El hombre, de pie, toma a la mujer por detrás y la penetra tomándola de la cintura. Ella, relaja todo su cuerpo conforme la gravedad hasta apoyar sus manos en el piso. El hombre «sorprende» a la mujer por detrás y marca la cadencia del coito. Para ella, el placer se concentra en el ángulo de abertura de la vagina que, al ser limitado, provoca una sensación de estrechez muy placentera para muchas mujeres. Para él, la sensación más poderosa se expande desde el glande, que entra y sale de la abertura vaginal a su antojo y acaricia el clítoris en las salidas más audaces. Además, el campo visual del hombre abarca el ano, los glúteos y la espalda, zonas altamente erógenas para muchos.

La Medusa

Si el hombre está dotado de flexibilidad y resistencia, esta posición tiene una variante muy atractiva para los amantes del balanceo durante el coito. En cuclillas, el hombre recibe a la mujer preparado para quedar realmente extasiado: sus movimientos pueden imitar los de una hamaca, yendo de atrás para adelante con los pies bien apoyados en el piso. De otra manera, él puede quedarse inmóvil y dejar que ella se mueva hasta el final

La Profunda

Esta es una posición de penetración total, de allí su nombre. Con las piernas elevadas y abiertas, ella aguarda a que su compañero introduzca el pene en su vagina para calzar sus piernas en los hombros de él, que apoyará sus manos para regular el movimiento. A muchas mujeres puede parecerles complicada, incómoda o dolorosa la visualización de esta postura, pero vale la pena probarla porque ofrece la penetración absoluta y un contacto genital único: los testículos se posan suavemente entre los glúteos y el clítoris se encuentra presionado por la abertura de las piernas.

 

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